Cada tipo de detector tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles.
Los puntos fuertes de los detectores fijos principalmente son:
Por un lado suelen tener mejor recepción, lo que provoca que sean más fiables que los detectores portátiles, puesto que no se ven afectados por cristales laminados atérmicos que equipan algunos vehículos. Por otro lado los detectores fijos, van prácticamente ocultos, por lo que en caso de que un agente nos de el alto es muy difícil que pueda ser visto por el agente.
Como punto débil de estos detectores nos encontramos con que necesitan de una instalación que suele llevar varias horas de trabajo, por lo que normalmente nos lo acaban montando en un taller especializado. No es intercambiable, lo que nos implica tener un detector de radar por vehículo.
De cara a realizar una instalación de un fijo es muy conveniente tener en cuenta los siguientes consejos, se debe de tener un especial cuidado sobre todo en la ubicación de la antena.
La ubicación de la antena es el punto mas critico de una instalación en un detector fijo, de la instalación va a depender en gran medida el rendimiento de nuestro detector, como norma general y siempre que sea posible, hemos de intentar situar la antena en el frontal del vehículo con visión directa sobre la carretera.
En caso de no ser posible la instalación de esa forma y que se tome la determinación de montarla oculta hemos de evitar situarla detrás de elementos metálicos, por ejemplo detrás de los faros del vehículo, detrás de la placa de la matricula, los cromados.... porque en ese caso anularemos completamente la recepción de la antena.
Si por el contrario nuestra intención es ubicar la antena detrás de la rejilla, o detrás de una defensa es conveniente que tengamos en cuenta que aunque las rejillas pueden estar hechas de plástico, puede incorporar fibras de carbono para darle rigidez, o bien la pintura que le da el acabado incorpore componentes metálicos, esto mismo puede suceder con la defensa, en ambos casos la recepción de la antena se verá perjudicada, disminuyendo la distancia de detección.
La antena se debe de montar en la posición que recomienda el fabricante, porque la antena del receptor no es simétrica, sino que es asimétrica, si no respetamos la posición puede ser que en determinadas circunstancias el detector aparentemente funcione mejor, pero nos perjudicara en otras circunstancias. Es muy importante que la antena quede perfectamente nivelada en los dos planos en el horizontal y en el vertical, y que apunte claramente de frente sin ninguna desviación.
DETECTORES PORTÁTILES
Los detectores portátiles por otra parte tienen un diseño mas compacto en todos sus componentes incluida la antena, se ubican en una pequeña caja, que toma la corriente mediante un conector al encendedor del coche. Su instalación se realiza mediante un soporte con ventosas que se fija al cristal (normalmente incluido con el aparato), o bien adherido con velcro al salpicadero.
Es una solución que nos permite instalar y desinstalar el detector de radar rápidamente, su mayor ventaja es que no necesita ningún tipo de instalación y se puede cambiar de vehículo sin ninguna complicación.
Es una buena solución para quien tiene varios vehículos y no tener que comprar un detector para cada uno.